Cautela. Esa que te caracteriza. Esa que te mantiene con los dedos sobre el arpa, acariciando las tensas cuerdas, temerosa de tocar alguna nota en falso que vibre muy intensa dentro de ti.
Cautela. Esa de mirar y no tocar. De imaginar, pensar, desear, y silenciar arrepentida. La que hace imperar tu conciencia a tu sentir, esa en la que no solo basta amar, sino ser secuestrado.Cautela la tuya, de apartar el rostro, cerrar los ojos y evitar pensar en mí cuando él te besa. Cautela silenciosa la que te llama a gemir mi nombre en medio de la oscuridad sin que nadie más lo sepa. Cautela hay en tus manos, que te tocan buscando hacerte tuya, cuando tu piel implora por ser mía.
Cautela la tuya de no sentir, buscando en sus manos el mapa de ese amor no encontrado, dándome la espalda porque en las mías solo hay líneas que se enredan y se pierden como mi boca entre tus piernas. Cautela de tu sexo, cautela de tu mente. Cautela racional, cautela indemne.
Cautelosa tú por dejarme. Cauteloso yo
al no permitirme,
amarte.
(2017)
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